domingo, 10 de mayo de 2015

Ella ha habitado en una vida de fantasmas y demonios. Una vida de futuros que escuecen, de acordes distorsionados, felicidades cortas. En algun lugar del caos, donde la música no llega, donde los sentimientos asoman, en un océano de inmensas praderas, hay un alma joven, con un razonamiento demasiado tierno para alcanzar a dañar. Esa niña solo ha conocido la tranquilidad, pero a la vez, la soledad absoluta. A veces se pregunta por que fue encerrada en ese lugar. Alguien lo hizo. Y ese alguien es ella misma. Porque cuando llegaron los gritos de ira, las bocas negras, toda su inocencia fue aislada del resto para no perderla entre la niebla. Y así la niña y su futuro se dividieron en dos personas totalmente distintas, incapaces de fundirse. Su futuro se acostumbro a los puñales y al corazón con gangrena. Ella ya sabe como esconder socorros en sonrisas, siempre lo ha hecho. Aunque, a veces, en lugar de oír una voz rota y cansada, se escucha un dulce y agudo sonido, con algún tinte de miedo, un miedo propio de un niño. Así, a través del cristal la niña juega sola, mientras la adulta pelea como puede, contra fantasmas y demonios, contra futuros que escuecen, contra acordes distorsionados, contra felicidades cortas. Pero siempre que alguien trate de dañar a su inocencia, la oscuridad de su nube se hará manifiesta, y, aunque ella no se acuerde, logrará defenderla.

1 comentario:

  1. Precioso Celia, escribes que da gusto leer tus párrafos, pues si ya de por sí son hermosos, si se llega a ver un poco más a traves de ellos, una se encuentra con un mensaje que a muchos deberíamos de admirar ♥
    Nunca dejes de escribir, porque poca gente llegará donde lo has hecho tú~

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